La declaración de Fe como principio de Guerra
Campo de Fé. Diseñado por WorshipInk Para quien la pronuncia, "Declaro que Jesucristo es mi Señor y Salvador" es un acto de entrega total: el reconocimiento de una gracia inmerecida, la puerta a la vida eterna, el momento en que una persona decide que ya no pertenece a sí misma sino a algo más grande. En la teología cristiana, esa declaración no es un mérito sino un regalo —la salvación que no se gana sino que se recibe. Tiene peso, tiene historia, tiene una dignidad que merece ser comprendida antes de ser criticada. El problema empieza cuando ese acto íntimo de fe se convierte en criterio de ciudadanía: una contraseña que separa a quienes merecen vivir en paz dentro de la comunidad de quienes representan un peligro para ella. Cuando la salvación del alma se transforma en salvoconducto político, la religión deja de ser práctica espiritual y se convierte en ideología de exclusión. Este artículo analiza cómo esa lógica opera como principio de guerra encubierto bajo lenguaje ...